LAMPEDUSA, Italia.- La capitana del barco de la ONG alemana, arrestada en Italia tras desembarcar a 40 náufragos sin permiso del gobierno en la isla de Lampedusa, fue liberada ayer, luego de que la Justicia local no convalidara su detención. Pero podría ser expulsada de Italia en las próximas horas.

Carola Rackete, una ciudadana alemana de 31 años, fue detenida a primera hora del sábado, acusada entre otros delitos de “violencia contra nave de guerra” por las maniobras que hizo a su entrada al puerto de Lampedusa. La capitana fue dejada en libertad por la jueza de la ciudad siciliana de Agrigento, Alessandra Vella, luego de pasar tres noches detenida. La decisión de la Justicia llegó luego de que Rackete fuera interrogada el lunes, durante dos horas y media, por un tribunal local.

Rackete estaba acusada también de haber rechazado las órdenes de una nave de guerra y de “navegación en zonas prohibidas”, tras la decisión que tomó en la madrugada del sábado de desembarcar en Lampedusa a las personas que había rescatado en aguas internacionales hacía 17 días, y para quienes no encontraba un “puerto seguro”.

Según el fallo, la decisión de Rackete se refiere al “cumplimiento de un deber”: el de salvar vidas humanas.

Tras el fallo, el ministro del Interior, Matteo Salvini, aseguró vía Twitter que “para la comandante criminal está pronto el procedimiento para expulsarla a su país porque es peligrosa para la seguridad nacional. Volverá a su Alemania, donde no serían así de tolerantes con una italiana que hubiese atentado contra la vida de policías alemanes”.

El barco, Sea Watch 3, de bandera holandesa, permanece secuestrado por las fuerzas de seguridad italianas.

Tensión con otros países

La capitana, que recibió un enorme apoyo internacional de organizaciones, personalidades y hasta del Papa Francisco, adujo “estado de necesidad” para la maniobra con la que golpeó a una embarcación militar italiana, aunque la fiscalía de Agrigento consideró que el impacto “fue intencional”.

El caso del Sea Watch 3 generó polémica entre Italia y países de la Unión Europea. Salvini contestó con enojo las críticas de París. “Que el gobierno francés deje de insultar y abra sus puertos, los italianos ya han acogido y gastado demasiado”, fue la respuesta al portavoz del gobierno francés, Sibeth Ndiyaye, que había dicho que “no es aceptable” el comportamiento de Salvini en temas inmigratorios.

El fin de semana, había sido el gobierno alemán, de donde es originaria la activista detenida, quien había cruzado a Italia por la gestión del arresto. (Télam-Especial)